Había una vez, un chileno que estaba acusado de 40 robos a mujeres ancianas. Cuando fue detenido en Cantubria (localidad del norte de España) no encontró nada mejor que comerse las yemas de todos sus dedos para evitar la identificación. Debido a esto, la investigación policial continúa abierta para determinar la implicación el detenido en otros hechos delictivos, ya que se le considera un delincuente “de alta profesionalidad, especialista en hurtos”.
y…¡E’ SHILENO! ¡¡WWWIIII!!
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Via: El Correo Digital.